El fallecido.

                                                                 Harding Meyer.


Hace poco abandoné mi silencio

me deje llevar por la fascinación 

de sus enigmáticas letras.


¡Ay de mí!  Aún tiemblo a enterarme 

luego que hablaba con un fallecido 

un manantial de llanto inundó mis ojos

con una lúgubre vestimenta he venido

a honrarlo.


Y me topo con la sarcástica mirada 

envuelta en la arrolladora gracia 

de tus escandalosas carcajadas 

del villano de siempre

que la muerte aún no

ha podido callar.


Xiomara Beatriz.

La tinta...


La tinta abriga lo que fuimos
y lo que hemos sentido
quizás luego se nos
atiborren de olvido

Recitar los giros de tus palabras
acariciarlos como a una seda
que aún cuelga en el ocaso
aguardando la asfixia del desabrigo
cuando en el cabalgar de la luna
en la impía nocturnidad
a ellas les alcance.

Xiomara Beatriz



El pozo del tiempo.

                                                               Brooke Shaden

El pozo del tiempo

de su ensueño se sacude

las historias allí vertidas

derrotadas se suicidan.


Pero tus letras como

enjambre de abejas

rastros de miel aun 

rastros dejan.

Xiomara Beatriz


La espantosa realidad.




Harding Meyer.
 

 Cuando la virulenta plaga avanza 
 por doquier se abren las tumbas
 la piedra arrojada a los incrédulos rostros
 la tristeza con gran destreza les cincela
 mientras sus atónitos ojos se hacen polvo
 ante la espantosa realidad
 que ahora nos acecha. 

 Xiomara Beatriz.


6....




                                                                 Alicja Pietras

 ¿Escuchas? La melodía entre los abetos suspirantes

percibes el fugitivo azul por el crepúsculo asaltado

la pecadora mirada ante el destello de tu presencia

el vaivén de los labios velados que solo tu habitas  

sientes la esquiva orquídea floreciendo en pleno agosto

y él errante sol con su fuego divino en tus manos

avizorando la tierra prometida en los fragmentos

de esta poesía.

Xiomara Beatriz






5... .

Xiomara Berrios.

La poesía es un bello trino

que no pueden picotear los cuervos

lo etéreo escapa a sus voraces picos

con sus oscurecidos presagios.

Xiomara Beatriz

4...


La                                                Kassandra Igolka.

Resultados de la búsqued\

                                    Kassandra Igolka


La efímera inmovilidad del mundo
en una sonrisa, siempre la esperanza remueve
así como se tejen los versos de amores y ausencias
así me gusta remover los postigos de la poesía.
Xiomara Beatriz.


Me gustaría existir
en ese mundo donde se perciben
las almas y no las formas
donde la luz y la oscuridad
viviesen en paz,
un día tomaré
mi vestido de selva
y en la mano llevare
un enjambre de estrellas
que me guíe a ese lugar.
Xiomara Beatriz.


La pinza del alacrán en el firmamento se ilumina
una niña dibuja un toro en la mitad de su noche oscura
los perros ladran en el callejón a los famélicos gatos
el turbio sonido de la música
 intenta sobrevivir al hastío de la ciudad
una mirada extraviada 
se abraza del poste del alumbrado
con su veneno escupiendo
 mientras la magnolia
 se oculta de los escarabajos
para que su belleza sobreviva
 y con la punta de mis dedos
a esa absurda existencia que me rodea
en mis versos le doy vida.
Xiomara Beatriz



3....

           
                        Surabhi Gupta Photography 


El ojo mira
el reflejo de la noche
abrazando la luna
cantan en lenguas antiguas
las amargas mareas mientras
la medianoche arropa su alma
con urgente extrañeza

El huraño destino se le revela
bajo las tétricas ramas
donde cuelgan los moribundos
sueños de los mortales corazones  
que yacen en el sopor del sinsentido
mientras ella se desliza
en el insondable
tiempo muerto.

Xiomara Berrios.

2...

Anka Zhuravleva.

El eco de las palabras
que atónita escucha
carcomen ferozmente su alma
la dicha se resbala de los labios
más allá el sol mordisquea una nube
mientras la sangre de miedo se congela

Sus ojos afligidos tienen atragantado un grito
el espejo intenta dialogar con su rostro abatido
sortea en el rebosante callejón a los viandantes
la silueta de la puerta conocida le ofrece salvación

¿Y ahora qué haré con esta oscura sentencia?
Mientras solloza sobre el frío ventanal
la noche consume sosegadamente el azul naranja
el viaje es impostergable
ya no espera nada
pues el mundo súbitamente
se ha convertido
en un rectángulo.

Xiomara Berrios.

1..





    Katia Chausheva.

La música del sol en los tejados
deja su resplandor al crucificarse el día
la noche velozmente circunda 
el vértice de las flores
serpenteando el camino
donde se veda el silencio
el viento desvela tu nombre
en la cúpula del cielo
como surcos tatuados al rojo vivo
sobre el agonizante azul

¿Quién puede rehuir el destino?
La mordedura de la realidad 
oprime cruelmente el alma
las palabras como mariposas
en luto se fragmentan en la nada
y la luna me clava la luz
de su entumecido amorío
ahora apenas distingo la belleza
que se quiebra ante la grandiosidad
del el fértil manto oscuro repleto
de refulgentes interpretaciones
de nosotros mismos que pululan
en un sinnúmero de universos
aguardando nuestro
próximo encuentro.

Xiomara Beatriz